Las multas de Hacienda casi siempre se pueden evitar. La mayoría no vienen por algo grave, sino por descuidos con las fechas o los registros. Aquí las más frecuentes.
Las multas más comunes
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Presentar una declaración tarde, o no presentarla.
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Pagar fuera de plazo, lo que genera intereses.
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Errores u omisiones en lo declarado.
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No emitir factura electrónica o emitirla mal.
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No presentar las declaraciones informativas.
Cómo se calculan, en simple
Muchas sanciones se fijan con base en el salario base y pueden aumentar mientras más tardes en corregir. A eso se le suman intereses sobre lo que debes. En otras palabras: cuanto antes lo arreglas, menos pagas.
Cómo evitarlas
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Lleva un calendario de tus obligaciones.
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Declara aunque no tengas movimiento.
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Manten tus registros y facturas al día.
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Ante la duda, consulta antes de que venza el plazo.
Si ya tienes una multa
No la dejes crecer. En muchos casos se puede regularizar y reducir el monto si actúas rápido.